CONFESIONES DE UN EX-SEMINARISTA
Estuve en un Seminario desde los 10 hasta los 17 años. Iba a ser sacerdote. Cuando salí, había perdido mi adolescencia. Ubicado a 1 km. de la ruta hacia adentro, en un parque de 64 Hectáreas, en ese edificio del medio no había Televisión, radio ni diarios. Todo estaba prohibido. Aislados del mundo, éramos 300 los aislados del mundo.
La palabra mujer estaba prohibida. No sólo no se podía hablar de amor o sexualidad: no se podía pensar en nada pecaminoso. Era pecado mortal y te ibas al infierno. Vivíamos en silencio la mayor parte del día. Una disciplina férrea y un estudio intenso y ordenado.
Tambien estaba prohibida la amistad. Supongo que para evitar la homosexualidad en esa convivencia de varones solamente, durante años, las 24 horas del día. Se nos preparaba para vivir, en el futuro, solos y autosuficientes. Solteros, por supuesto y sin amigos.
Hoy soy agnóstico, y allí perdí mucho y gané algo... Pude casarme, terminar la Universidad, doctorarme y tener hijos. Pero todo lo que me inculcaron allá me queda como un ruido, una bruma.

Es triste pensar que tus raíces fueran con una base tan mala (según mi opinión y sin ofender),el la misma biblia nos inculcan el amor al pro gimo respetar a los demás y amarnos los unos a los otros,después para las nuevas generaciones como queremos enseñar bien si nosotros mismos a veces nos contradecimos así nacen nos niños rebeldes buscando solo libertad, opinión y verdad ,pero a pesar de todo pudiste salir adelante y formar tus ideales de forma positiva bien por ti y sigue pensando que lo mejor es lo que te diga tu buen corazón
estamos en contacto
te agregue a mis amigos adiós
* Susan *
***Desde los diez años en un seminariooo!!!.... Pero qué horror ¡Vaya que si dejaste tu adolescencia ahí!
Tu personalidad debe ser bastante interesante, me alegra saber que lograste escapar a eso, no es que no esté de acuerdo en que los hombres sean sacerdotes, pero no creo que a los diez añitos, alguien esté seguro de lo que quiere... La prueba está en que le diste un rumbo nuevo a tu vida. ¡Felicidades por eso!
¡Un beso!
José: Me parece muy valiente tu confesión y me alegro mucho de la respuesta de la gente que ha entendido lo que planteas. ¡Ojalá todos pudiéramos mostrarnos y comunicarnos con tanta verdad! Espero que tu ejemplo sirva a muchas personas que necesitan sacarse la máscara y no se atreven. Sería como inaugurar una forma de comunicaciones enriquecedoras y auténticas. ¡Éxitos!
sirva a muchas personas que necesitan sacarse la máscara y no se atreven. Sería como inaugurar una forma de comunicaciones enriquecedoras y auténticas.
Beatriz, muy contento con tu comentario! Nunca uno está seguro de que sea "la respuesta de la gente que ha entendido lo que planteas". Eso a mí me basta, aunque no compartan mis ideas. Sólo quiero que entiendan mis planteos, lo que no es poco! Yo con los demás procedo así: primero quiero entender qué es lo que sienten, lo que les pasa. Después mi comentario surge naturalmente. Un beso desde Argentina.