CONFESIONES DE UN EX-SEMINARISTA
Estuve en un Seminario desde los 10 hasta los 17 años. Iba a ser sacerdote. Cuando salí, había perdido mi adolescencia. Ubicado a 1 km. de la ruta hacia adentro, en un parque de 64 Hectáreas, en ese edificio del medio no había Televisión, radio ni diarios. Aislados del mundo, éramos 300 aislados del mundo. La palabra mujer estaba prohibida. No sólo no se podía hablar de amor o sexualidad: no se podía pensar en nada pecaminoso. Era pecado mortal y te ibas al infierno. Vivíamos en silencio la mayor parte del día. Una disciplina férrea y un estudio intenso y ordenado. En una próxima entrada me explayaré. Hoy soy agnóstico, y allí perdí mucho y gané algo...
MARTIN



dr. kantu dijo
te pasaste, tu reaccion es muy radical.
si lo piensas la relacion con Dios es necesaria.
6 Noviembre 2008 | 01:17 AM